Una juez impone a una lactante un régimen compartido de visitas

La alimentación de una lactante próxima a cumplir un año sufrirá una importante alteración con motivo del régimen de visitas impuesto por el Juzgado de Primera Instancia de Mataró, en el marco de las medidas provisionales establecidas en la demanda de divorcio de sus padres. Si bien ha dictaminado que la guarda y custodia de la niña corresponde a la madre, la magistrada ha remarcado que la potestad es de ambos progenitores, con lo cual varios días a la semana mientras vaya a la guardería, y también durante las vacaciones, la pequeña deberá dormir en casa de su padre. Esta decisión judicial impedirá que la menor se alimente de leche materna como hasta ahora.

Aunque la madre hizo hincapié ante la jueza de que su hija toma el pecho varias veces cada día, la juzgadora le respondió, según el diario El Mundo, que “en las farmacias venden unos aparatos para sacar la leche, que la congele y que se la dé al padre”. Pero la mujer aportó también en el juzgado un informe ginecológico que determina que apenas le sale leche si utiliza un aparato específico.

Es, según fuentes judiciales, uno de los pocos casos en los que un juzgado determina un régimen de visitas del tipo convencional de custodia compartida con niños tan pequeños. Cuando éstos son lactantes, lo más habitual es que para su crianza queden a cargo de la madre. Una vez alcanzan entre tres y cuatro años de edad ya se establecen los días enteros que pueden pasar con el otro progenitor.

Cabe señalar que la juez ya se refiere en el auto a las “enormes ventajas que, en abstracto, presenta la llamada custodia compartida frente a la exclusiva”, por lo que el procedimiento principal podría acabar consolidando esta guardia de la niña entre los dos padres. Mientras, los abogados de la madre han presentado un escrito en el que piden un complemento a la resolución judicial y que se permita a la progenitora poder acudir al domicilio del padre para amamantar a la pequeña como mínimo en dos ocasiones, por la mañana y por la noche, durante los días que no esté con ella, o que se posponga el régimen establecido hasta que la niña deje la lactancia materna o hasta que cumpla dos años.