Parejas reconstituidas y segundos matrimonios

El derecho de familia está cambiando porque las familias están cambiando por el destierro del principio de que el matrimonio dura “hasta que la muerte los separe”.

La razón por la que el código canónico impuso el principio de la indisolubilidad del matrimonio fue el hecho de que la esperanza de vida de las personas no superaba los 50 años. Opiniones religiosas y de valores aparte, en la actualidad, con una esperanza de vida que ya sobrepasa los 80 años, parece evidente que la idea de permanecer junto a una persona por un período tan largo, no es la tendencia mayoritaria.

El hecho de tener a lo largo de la vida varias parejas, varios hijos con diferentes parejas y quizás no buenas experiencias en las rupturas, hace que debamos plantearnos de que manera vamos a dar destino a nuestros bienes (si los tenemos) y de que manera no cometamos los mismos errores a la hora de definir los efectos de la ruptura.

Una solución a ello pueden ser las capitulaciones matrimoniales o pactos en previsión de ruptura que son unas disposiciones legales que sirven para determinar el régimen económico matrimonial, establecer pactos sucesorios, hacer donaciones y establecer las estipulaciones y pactos lícitos que se consideren convenientes en previsión de una ruptura de la pareja.

Una consulta de estos temas a un abogado especialista puede evitar muchos problemas y facilitar una salida digna de la relación para empezar con buen pie con la segunda.