Mis hijas se quejan de que en casa de papá se les permite hacer mucho más

Estas quejas están acabando con mi paciencia. ¿No es mejor que haya un mutuo acuerdo entre las dos partes en cuanto a normas educativas?

Las discrepancias en la educación suelen acentuarse cuando los padres empiezan a vivir por separado. Ahora cada parte se siente libre de llevar su vida como le parece bien y no hay que seguir hábitos por el bien de la “armonia familiar”

Así que las diferencias entre ambas partes se agrandan. No es necesario que en las dos casa haya un estido de vida similar, pero sí que se respete el estilo de cada progenitor. Se les puede decir a los hijos que en casa de papá reinan sus normas y en la de la madre, otras.

Los intentos por aprovecharse de esta situación deben ser ignorados.

No obstante, para temas relevantes hay que buscar el consenso, como asuntos del colegio y los relacionados con la salud y seguridad del hijo porque las dos partes siguen compartiendo la responsabilidad de la paternidad.