El comprador de un coche que se avería puede dejar de pagar

El comprador de un automóvil que sale defectuoso de fábrica y se avería con gravedad constantemente no tiene obligación de pagar la cantidad que resta por abonar en el contrato de financiación hasta que no se le facilite un vehículo en condiciones o se solucionen definitivamente las averías del que se le entregó. Y ello, aunque el concesionario y la financiera tengan personalidades jurídicas distintas.

Así ha quedado establecido en una sentencia del Tribunal Supremo, del pasado 24 de noviembre, que basa su fallo en virtud del régimen de los contratos vinculados. Razona que, en el caso motivo de la sentencia, el suministrador cumplió de una manera claramente defectuosa la obligación de entrega del automóvil objeto del contrato. Afirma en su texto que «en los tiempos actuales, no es admisible que un automóvil nuevo, que debe resolver las necesidades de movilidad de su usuario, se averíe desde el mismo momento en que sale del concesionario con la frecuencia con que lo hizo el adquirido por el demandado, de forma que más que una solución a las necesidades de movilidad se convierte en un problema para su propietario».

De este modo, en estos casos, el consumidor debe poner previamente en conocimiento del proveedor el incumplimiento del contrato por las deficiencias del producto o servicio suministrado o su no conformidad con lo pactado, y colocarle en la tesitura de dar una respuesta satisfactoria. El ejercicio de derechos frente al financiador es subsidiario de la puesta en conocimiento del incumplimiento al proveedor.

Según el alto tribunal, no hay duda de que, encontrándonos ante un contrato de obligaciones recíprocas, el concesionario cumplió de modo muy defectuoso su obligación principal, lo que facultaba al comprador del vehículo para solicitar la resolución del contrato y la indemnización de daños y perjuicios o, cuanto menos, solicitar la inexigibilidad del precio en tanto no se le facilitara otro vehículo o se solucionaran definitivamente las reiteradas averías.